
Una extraña mezcla entre amor y odio fue lo que sentí al ver a Marc Anthony en vivo y directo durante su presentación en el Lara Top Festival 2009, realizado en el Estadio Metropolitano de Barquisimeto.
Por instantes, amé su actitud de divo e ínfulas de grandeza. Al terminar cada canción, el tipo se quedaba mirando al público- con cierta arrogancia y pose de revista- esperando más aplausos, como si los recibidos no fueran suficientes. Es un monstruo. Sabe muy bien lo que hace y disfruta al máximo la divina sensación de superioridad.
En otros momentos lo odié con todas mis fuerzas por poseer semejante voz. ¿Cómo puede cantar de esa manera? Vocalmente está a otro nivel, traspasa lo imaginable. Se luce en cada nota y con su voz derrocha una energía que contagia e hipnotiza. Yo quisiera la cuarta parte de su gañote, con eso me conformo.
Aún no hay comentarios por mucho
Deja un comentario
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
