Archivado en: Culebrones preferidos | Etiquetas: Coraima Torres, Delia Fiallo, Kassandra, Telenovelas

Desde niño he sido “novelero por excelencia”, es decir, aficionado a las telenovelas. No recuerdo cómo nació mi afecto hacia los culebrones transmitidos por televisión, lo cierto del asunto es que me han gustado siempre, no puedo negarlo.
Obviamente no soy de aquellas personas que creen que lo sucedido en la trama acontece en la vida real, tampoco soy estúpido. Siempre he tenido muy claras las fronteras entre ficción y realidad. Además, con el tiempo y los estudios, he aprendido a ver las telenovelas desde diversas perspectivas: como entretenimiento, negocio televisivo, reflejo de la idiosincrasia venezolana, fuente de empobrecimiento cultural, y pare de contar.
Es por ello que he querido crear esta categoría, la cual empieza con un post dedicado al inolvidable amor gitano escrito por la guionista cubana Delia Fiallo. Me refiero a Kassandra, mi telenovela preferida.
Corría el año 1992. Yo era un tripón que cursaba primer o segundo grado de educación básica cuando RCTV (para aquel entonces nada internacional) produjo y transmitió por primera vez el refrito – adaptado por la propia autora- de la telenovela Peregrina (1973), llamado Kassandra y protagonizado por Coraima Torres y Osvaldo Ríos.
La historia, como muchos saben, cuenta las aventuras de una gitana que desconoce su pasado y busca la felicidad en el marco del circo y sus costumbres nómadas. El fascinante embrujo del mundo circense logró captar la atención de los venezolanos y, posteriormente, de millones de personas que siguieron esta fantasía romántica desde diferentes latitudes del globo terráqueo.
Fui uno de los tantos que cayeron rendidos a los pies de Kassandra, no me da pena admitirlo. Llegaba del colegio y ni siquiera almorzaba, me sentaba directamente frente al televisor para disfrutar de la hermosura que derrochaba Coraima. Lo confieso, estaba enamorado de ella y de su zalamería.
Al parecer, la unión de una bella protagonista con el argumento del amor imposible resultó la combinación perfecta para conseguir que un dramático criollo adquiriera universalidad y cautivara a medio mundo. Prueba de esto fue el impacto que generó Kassandra en los televidentes de varios continentes (no fui el único bobo hipnotizado por los encantos de la gitana bailarina). Fue tan avasallante su boom que, en menos tiempo del imaginado, ganó un espacio en el libro Guinness de los récords como la serie en español más vendida y emitida en 128 países, desde Japón hasta Indonesia o Rusia, pasando naturalmente por España.
Así mismo, Kassandra logró apaciguar la guerra en Bosnia, pues durante sus transmisiones se hacía una tregua tácita para poder seguir los amores de la fulana gitana. Una vez que se cayó la señal televisiva en toda esa zona, debido a los conflictos bélicos, varias recitadoras de oficio corrieron a la frontera entre Serbia y Bulgaria para que los habitantes de esas regiones les contaran lo que estaba pasando en el capítulo de ese día. Ellas reproducían, posteriormente, la historia a quienes no tenían señal o pantalla chica en casa.
Por ejemplo, durante el capítulo en el cual la cándida protagonista es sentenciada a prisión por un crimen que no cometió, las amas de casa serbias se volcaron a las calles para exigir a los representantes diplomáticos del gobierno venezolano que se comunicaran con Caracas para que pusieran a Kassandra en libertad, porque ellas sabían que la joven era inocente. Cabe acotar que eran amas de casa que tenían a sus esposos y a sus hijos muriendo a consecuencia de una verdadera guerra, nada fácil el episodio.
Tales hechos convirtieron a Kassandra en una referencia obligada cuando de telenovelas se trata. Imposible no incluirla en mi blog e inaudito no reconocer el ingenio de su creadora, Delia Fiallo; una mujer que ha pasado su vida tecleando las vicisitudes de personajes que otros meterían directamente en el saco de los inverosímiles, por edulcorados o agrios, pero que ella defiende siempre —y lo seguirá haciendo— como fieles exponentes de las emociones que penetran o salen por los poros de cualquier ser humano, por lo menos una vez en la vida.
Nota del autor: El tema de Kassandra, interpretado por Bordell, se encuentra en mi archivo musical. Lo encontré hace poco en unos respaldos que guardaba desde que cambié de apartamento. A veces yo mismo me sorprendo.
¡KASSANDRAAAAAAAAAAAAAAA!
