Desparpajado


Cinema Paradiso: un homenaje al cine
02/02/2009, 6:03 PM
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Me enteré de “Cinema Paradiso” en la época universitaria. Recuerdo que cursaba Tecnología IV, una materia que abarca o abarcaba (desconozco si continúa en el pensum) todo lo relacionado a la producción cinematográfica.

 

Como siempre me ha apasionado el cine, el buen cine, aproveché la asignatura para ver y analizar filmes de alta factura, en especial de origen europeo (sin duda, prefiero el cine del viejo continente al norteamericano). Una de las tantas películas que vi  en aquel entonces fue Cinema Paradiso, conmovedora cinta italiana  realizada por Giuseppe Tornatore, director de títulos como “Pura formalidad” (1994), “El hombre de las estrellas” (1995) y “Malena” (2001), protagonizada por la espectacular Mónica Bellucci.

 

Cuando esta cinta llegó a mis manos (en formato DVD obviamente), reconozco que sabía muy poco sobre su trama. Estaba al tanto de los premios que había obtenido (Óscar a la mejor película extranjera en 1989, premio especial del jurado en el Festival de Cannes, premio Bafta a la mejor película de habla no inglesa, también en 1989, entre otros), mas no tenía idea de la profundidad de su historia. Bastó con verla una sola vez para entender por qué tantos elogios de parte de la crítica especializada.

 

1En la película, Tornatore aborda la historia de Totó-Salvatore, un niño inquieto que vive en un remoto pueblo del sur de Italia y que parece inevitablemente destinado a vivir por y para el séptimo arte. Su mentor en un primer momento fue el proyeccionista del único cine del pueblo, Alfredo, con quien desarrolla una inolvidable amistad que le hará regresar a su origen, después de grande.

 

Tres Salavatore se nos muestran a lo largo del filme: el niño, el joven y el adulto. Los dos primeros se  roban el show en la  película con el carisma que derrochan; también tenemos el privilegio de ver a Philippe Noiret, quien brinda una encarnación sencillamente magistral como el bondadoso operador del cinematógrafo.

 

“Cinema Paradiso” pudiera ser catalogada como un drama. Sí, ciertamente lo es. Sin embargo tiene elementos narrativos y visuales que la hacen ser mucho más apasionante. Conjuga los sueños de todo cinéfilo, vivir en una fábula donde cada caída signifique un levantamiento más fuerte, donde se puede jugar con el tiempo, con la tristeza y con la alegría, un mundo para mirar y añorar.

 

La película destaca especialmente por el carácter universal de los temas abordados: la amistad, el amor, el paso del tiempo, la muerte y el recuerdo. En el tratamiento de estos temas, los personajes y sus relaciones aparecen de manera natural y sincera, y el espectador se identifica con ellos desde el primer momento.

 

cinema-2Es igualmente un homenaje al cine y sus estrellas. Varias escenas que muestran a los habitantes de Giancaldo asistiendo a las proyecciones resultan simplemente memorables, mostrando no sólo la experiencia de ver películas en los habitantes de la Sicilia rural en los años cincuenta, sino el impacto que el cine, sus historias y sus estrellas tuvo en la sociedad y sus costumbres.

 

La película está repleta de referencias a grandes películas, desde “La diligencia” (1939), “El jeque Blanco” (1953), y figuras de la historia del cine como Charles Chaplin, Buster Keaton, Clark Gable, Henry Fonda, John Wayne, Jimmy Stewart, Brigitte Bardot o Marilyn Monroe, por citar algunos.

 

En definitiva, “Cinema Paradiso” es una conmovedora historia sobre la naturaleza de la existencia humana en sus diferentes etapas, desde la infancia y la adolescencia hasta la madurez, y una reflexión sobre algunos de sus elementos constitutivos como la amistad, el amor, la identidad, la memoria o la muerte. Todo esto acompañado con un toque de melancolía y romanticismo que le otorga belleza artística a la historia.

 

Con  el cine como principio y final, esta película es una excelente opción para entender el significado sentimental del séptimo arte. Es, para mí, un filme inolvidable que genera un impacto en quienes- como yo-  son sensibles a las historias simplemente humanas.

 

 



El sueño de Cassandra
14/07/2008, 5:47 PM
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Ayer  vi “El sueño de Cassandra” (Cassandra’s Dream en inglés), el penúltimo filme de Woody Allen. Esta película no es una obra maestra, pero tampoco es un caos como muchos críticos se atrevieron a afirmar al momento de su estreno. A mi parecer, es una historia con más aciertos que desaciertos, bastante interesante en cuanto a su carga moral y estructura narrativa.

La trama, ciertamente,  repite argumentos abordados en  Delitos y faltas” o “Match Point”. Aborda temas como el asesinato, la culpa y la ambición; en esta ocasión situados en un contexto familiar que se tambalea con cada decisión que toman los personajes principales.

La película empieza algo lenta y floja, pero mejora progresivamente hasta llegar a un desenlace soberbio y genial. Como siempre, Allen hace gala de su habilidad para retorcer los hechos y generar consecuencias atroces jamás imaginadas en el transcurso de la historia. El final deja una sensación reflexiva por varios minutos, una especie de moraleja que trastoca la sensibilidad humana. Eso me gustó mucho.

Otro punto a favor son las actuaciones de sus protagonistas, las cuales están muy bien logradas. Vemos una creíble dupla fraternal entre Ewan McGregor y Colin Farrell, dos actores que demuestran su potencial en cada escena. Bueno, McGregor siempre se luce en sus películas y Farrell comprueba su crecimiento histriónico. De hecho, sus personajes parecieran no concordar con las personalidades reales de ambos actores y ahí radica la excelente interpretación que cada uno desarrolla.  

Volviendo a la película en sí, ésta deja a un lado los acostumbrados guiños humorísticos de Allen y se adentra de lleno en el drama, así como pasó con Match Point. El foco trágico se centra  en una embarcación bautizada Cassandra’s Dream, la cual representa los sueños, la esperanza y, contradictoriamente, el error y la ruptura de las leyes humanas.  

Por lo demás, es una película entretenida, fresca y contundente. Logra dejarlo a uno sin palabras. En ésta los tiempos son controlados con exactitud, lo que incrementa el interés emocional y narrativo, aspectos que  alcanzan absoluta maestría con una puesta en escena limpia, sin efectismos ni trucos de cámara, muy similar a la manejada por  el naturalismo francés.

 

Obviamente, no es el mejor trabajo de Woody Allen,  pero sí es una buena película que cobra valor al verla unas cuantas veces, ya que  muestra el sello característico y confeccionado por este realizador a lo largo de su trayectoria. ¡Ah! Se me olvidaba recalcar la impecable filmación del asesinato, una manera sutil de mostrarlo y no mostrarlo, a través de un ligero  movimiento de cámara que deja entrever la genialidad del director.



Irreversible: no todo empieza por el principio
30/05/2008, 8:14 PM
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Continúo con el afán de comentar mis películas preferidas, ésas que han marcado mi gusto por el cine. En esta oportunidad escogí una cinta que fue muy polémica al momento de su estreno, pues generó controversia en los festivales y salas donde fue proyectada.

 

Su título es “Irreversible”, un filme originario de Francia y dirigido por el argentino Gaspar Noé, hombre que dentro del mundo cinematográfico ha ejercido cargos como camarógrafo, montador y productor. La película le permitió entrar por la puerta grande, gracias a su presentación en el Festival de Cannes de 2002; un logro bastante significativo para un hacedor  con ansias de darse a conocer entre los mejores.

 

Con Irreversible, Noé se mostró como un notable experimentador en materia audiovisual. La cinta plantea una narrativa contracorriente con riesgo formal  y de fondo, rompe con los esquemas lineales de toda historia y se afianza en la violencia de imágenes para producir efectos visuales bruscos y un tanto grotescos.

 

De hecho, muchos críticos de cine argumentan que el argentino reedita en Irreversible  proezas hechas por Christopher Nolan (Memento) y el propio Alfred Hitchock  (Festín diabólico), vinculadas a la ruptura del tiempo en la narración o al empleo de planos únicos  y de larga duración. Sin embargo, Noé añade su granito de arena para distinguirse de sus colegas: la exhibición de secuencias con acciones atroces, directas y creíbles que a más de uno causaron estragos estomacales.

 

Y es que con sinceridad, esta  película no es muy recomendable para aquéllos con estómago débil porque sus juegos de cámara y  ritmo del montaje son magistralmente vertiginosos. Además, expone temas decadentes (violaciones, desviaciones sexuales, conductas agresivas) a través de las aberraciones humanas más escabrosas, lo cual resulta impactante y muy agobiante.

 

Inclusive, por momentos  provoca cerrar los ojos y no ver más. Sobre todo al principio de la historia, cuando la cámara en mano viaja por los pasillos oscuros y sórdidos de un antro homosexual y sadomasoquista. O más aún, cuando violan a la bellísima Mónica Bellucci, un hecho clave  contado por medio de un único plano con una duración aproximada de ocho minutos, el instante torturador (e interminable)  que hizo  famoso a este filme.

 

Aquí les dejo el trailer de Irreversible. Échenle un ojo y atrévanse a verla, se las recomiendo.



Requiem for a dream: intensamente adictiva
10/05/2008, 11:08 PM
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Perdí la cuenta de la cantidad de veces que he visto esta película. Es uno de esos filmes que no me canso de apreciar, encerrado en mi habitación y con la luz apagada. Su intensidad, dramatismo y transgresora estructura son las cualidades que la hacen una de mis cintas preferidas.

 

Se trata de “Requiem for a dream” (muchos la habrán visto, porque no es muy nueva que digamos),  una historia dirigida por Darren Aronofsky (el mismo de “Pi”) y protagonizada por Ellen Burstyn, Jared Leto (vocalista de 30 Seconds to Mars),  Jennifer Connelly y Marlon Wayans. Pertenece al movimiento cinematográfico independiente de Norteamérica y está basada en una de las novelas de  Hubert Selby Jr.; de allí deriva la solidez y densidad de su narración.  

 

El tema central de la historia es la adicción  y precisamente eso es lo que produce. No exagero al decir que la forma como está “construida” la película es adictiva, tanto que- pese al desasosiego que en muchas ocasiones genera por la agresividad de las imágenes y el ritmo del montaje-  no permite dejarla a medias ni omitir alguna escena, por más desalmada que ésta sea.

 

El director, sin piedad ni escrúpulos, expone un laberinto de emociones sin salida. Muestra personajes decadentes que intentan salvarse de su propia perdición. Es un pequeño ejemplo de la realidad deshumanizante en la que vivimos, la cual nos atrapa con  frivolidades y tentaciones; haciéndonos caer en una debacle existencial.

 

A este argumento se le suma el tratamiento técnico que le aporta Aronofsky, quien apoya el mensaje del filme en una vibrante yuxtaposición visual con recursos fílmicos arriesgados: división de la pantalla, alteraciones del ritmo en un mismo plano y pericias especiales de cámara, tales como la  Heat-Cam, la Vibrator-Cam, y la Snorri-Cam (cámara unida o atada al cuerpo del actor), considerada una de las mejores maneras para lograr tomas y planos más subjetivos. 

 

Por si fuera poco, aplica una técnica llamada  hip-hop montage”, inspirada por la cultura rap de los años 80 y en su estética de muestreo, recombinación y collage. Con ella exhibe el proceso de drogarse a través de una sucesión rápida de imágenes, acompañada por la hipnotizante banda sonora, original de Clint Mansell y con colaboración de Kronos Quartet; quienes unen talentos para crear un soundtrack sencillamente magistral.

Con todo esto, obviamente no les voy a contar el final (para aquéllos que todavía no la han visto), pero sí voy a recalcar lo neurálgico y contundente del desenlace. Es uno de los momentos que más admiro por su calidad técnica y dramática, aunque no puedo negar que se convierte – contradictoriamente- en un instante de repulsión. ¿Por qué? Basta con ver alrededor de diez minutos de sufrimiento e inmundicia humana para desear despegarse de la realidad y volar hacia recovecos menos mugrientos.

Sin duda alguna, “Requiem for a dream” es el intento por alcanzar los sueños y el fracaso de quienes no lo pudieron hacer. Es la metáfora visual del hundimiento del hombre hasta sus últimas consecuencias. Por eso me gusta tanto, por su magnífica manera de reflejar un contexto para nada ajeno a nosotros.