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El pasado fin de semana vi el muy publicitado documental sobre la gira que realizaría Michael Jackson. Siendo objetivo, no es gran cosa.
Obviamente, los fanáticos obsesivos de Jackson adorarán este material hasta la muerte. Ahora, las personas que no son tan seguidoras del Rey del Pop, pero que gustan de la buena música, el baile y la producción de espectáculos (así como yo), lo van a disfrutar. Hasta ahí. Sin experimentar ninguna sensación orgásmica.
Para mí, los mejores números musicales de la gira que nunca se dio son: “Thriller”, “Beat It” y “Smooth Criminal”. Excelentes.
Quienes me conocen saben que soy un neófito en materia de videojuegos, de vaina jugué Mario Bros en Nintendo. Siempre he sido MALO en eso de darle al control y acabar con los villanos. Nunca pegué una, siempre moría antes de rescatar a la princesa. Sinceramente, no es mi fuerte. En consecuencia, no sé mucho de los nuevos juegos de video y sus personajes, porque poco me atraen.
Pero la vida siempre hace de las suyas para ponernos a prueba. El viernes pasado, casualmente, programé una salida al cine con una buena amiga, a quien tenía tiempo sin ver. Al llegar a Cines Unidos del Sambil, echamos un ojo a la cartelera y nos percatamos de la inexistencia de un filme verdaderamente atractivo. Pero como la idea inicial era ir al cine, decidimos seleccionar una película, la que fuese con tal y pasar un rato agradable. Después de mirar, dudar, mirar y volver a dudar, elegimos Max Payne. ¿Qué tal?
Hasta ese momento no tenía idea de qué trataba la película. Mucho menos imaginaba que la historia estaba basada en un videojuego. De haberlo sabido, no compro boletos para verla. Pero en fin, el mal ya estaba hecho. Así que, con cotufas, nuggets y refresco en manos, entramos a la sala y nos sentamos con toda la disposición de “disfrutar” la proyección.
John Moore, director de obras como “Tras la Línea Enemiga“, “El Vuelo del Fénix” o “La Profecía” (la última versión) es el encargado de llevar a la gran pantalla la adaptación de este popular videojuego. El actor Mark Wahlberg, a quien recuerdo gratamente por su rol en “Los Infiltrados”, es quien encarna a Max Payne, un policía que busca venganza tras el asesinato de su mujer y su bebé. Le acompañan los televisivos Mila Kunis, Beau Bridges, Kate Burton, Jamie Hector, Donal Logue y Amaury Nolasco, además de Olga Kurylenko y Chris O’Donnell (en un papel muy, pero muy secundario).
La película es bastante floja en cuanto a argumento. La trama central resulta repetida (el hombre amargado que desea vengar la muerte de su familia) y predecible. Es sumamente fácil adivinar qué sucederá en la próxima escena, puesto que en la película abundan los lugares comunes. Pasa lo mismo que con las cintas protagonizadas por Steven Segal (ésas que llegan directo al club de video), uno sabe el final a mitad de la historia. Cero sorpresas, más de lo mismo.
En mi opinión, el filme nunca termina de explotar, no llega al clímax que uno espera como espectador. Bien es sabido por todos, adictos o no a las “maquinitas”, que una película basada en un videojuego de este estilo promete ser una sucesión de escenas violentas, con un ritmo bastante acelerado que mantiene al público en tensión y agonía. Max Payne carece de ello. A pesar de tener secuencias de disparos, explosiones y golpes, no engancha del todo. Le falta algo que todavía no descifro.
Ciertamente no todo puede ser negativo. Debo reconocer que los efectos especiales en Max Payne son modernos y están a la altura de los avances tecnológicos en materia cinematográfica. Abundan los osados movimientos de cámaras, transiciones de tiempo y espacio, y el uso de la ralentización (cámara lenta) para las escenas de disparos (al estilo Matrix).
Con respecto a la estética, ésta guarda mucha similitud con películas tipo “Sin City” y “Constantine”. El ambiente es oscuro, tenebroso, misterioso. El cielo se percibe nublado durante casi toda la historia y su tonalidad grisácea se apodera hasta de los personajes. Supongo que así debe ser el videojuego. Como dije en un principio, ese tópico lo desconozco.
Lo que no pude (ni podré) soportar fue la aparición de los ángeles endemoniados que recorrían los cielos en busca de víctimas. En un principio me parecieron unos vulgares pajarracos negros, luego les vi forma y sí eran ángeles malditos con sed de sangre humana. Un recurso visual que han podido obviar, tratándose de una película de acción (así dice su ficha técnica) y no de ciencia- ficción.
Además, se suponía que los fulanos ángeles eran producto de las alucinaciones de una pandilla de malhechores drogadictos que aparecen en la trama. ¿Para qué mostrarlos tan exactos? Con sugerirlos bastaba. De verdad estos personajes fantasmagóricos me parecieron inútiles. Ni asustaron ni asombraron. Fueron un simple relleno. Es más, a mi parecer, le restaron puntos a la película.
En contraste, Olga Kurylenko le aportó erotismo y belleza femenina al filme. No duró mucho tiempo en pantalla, pero sus apariciones fueron para llenar la atmósfera de sensualidad. Sin vulgaridad, cabe destacar.
Lo cierto es que, de no ser por mi amiga, su compañía y los nuggets que comí, la salida al cine hubiera sido un desperdicio de dinero y tiempo. No me hallo viendo películas de este tipo, y menos pagando para ello. Ha de ser porque prefiero historias más experimentales, independientes, emotivas, artísticas. Aunque también es válido que de vez en cuando mire el cine comercial, a final de cuentas sirve para DISTRAER y CRITICAR.
Nota: Pido disculpas a mis asiduos lectores. El objetivo inicial de esta categoría era comentar las películas que han marcado mi gusto por el cine y no señalar las malas producciones, porque como dicen por ahí: “es muy fácil criticar y no hacer”. Pero no aguanté la tentación de despellejar la cinta vista el fin de semana pasado. Lo siento, soy humano y mi carne es débil. Prometo no dejarme arrastrar por el pecado tan seguido.
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Continúo con el afán de comentar mis películas preferidas, ésas que han marcado mi gusto por el cine. En esta oportunidad escogí una cinta que fue muy polémica al momento de su estreno, pues generó controversia en los festivales y salas donde fue proyectada.
Su título es “Irreversible”, un filme originario de Francia y dirigido por el argentino Gaspar Noé, hombre que dentro del mundo cinematográfico ha ejercido cargos como camarógrafo, montador y productor. La película le permitió entrar por la puerta grande, gracias a su presentación en el Festival de Cannes de 2002; un logro bastante significativo para un hacedor con ansias de darse a conocer entre los mejores.
Con Irreversible, Noé se mostró como un notable experimentador en materia audiovisual. La cinta plantea una narrativa contracorriente con riesgo formal y de fondo, rompe con los esquemas lineales de toda historia y se afianza en la violencia de imágenes para producir efectos visuales bruscos y un tanto grotescos.
De hecho, muchos críticos de cine argumentan que el argentino reedita en Irreversible proezas hechas por Christopher Nolan (Memento) y el propio Alfred Hitchock (Festín diabólico), vinculadas a la ruptura del tiempo en la narración o al empleo de planos únicos y de larga duración. Sin embargo, Noé añade su granito de arena para distinguirse de sus colegas: la exhibición de secuencias con acciones atroces, directas y creíbles que a más de uno causaron estragos estomacales.
Y es que con sinceridad, esta película no es muy recomendable para aquéllos con estómago débil porque sus juegos de cámara y ritmo del montaje son magistralmente vertiginosos. Además, expone temas decadentes (violaciones, desviaciones sexuales, conductas agresivas) a través de las aberraciones humanas más escabrosas, lo cual resulta impactante y muy agobiante.
Inclusive, por momentos provoca cerrar los ojos y no ver más. Sobre todo al principio de la historia, cuando la cámara en mano viaja por los pasillos oscuros y sórdidos de un antro homosexual y sadomasoquista. O más aún, cuando violan a la bellísima Mónica Bellucci, un hecho clave contado por medio de un único plano con una duración aproximada de ocho minutos, el instante torturador (e interminable) que hizo famoso a este filme.
Aquí les dejo el trailer de Irreversible. Échenle un ojo y atrévanse a verla, se las recomiendo.

